En los últimos días el tema de la reforma energética ha sido
un tema muy sonado en los medios de comunicación, pero… ¿realmente la gente está
informada del tema? ¿Lo apoya por mero partidismo o lo ataca por simple “represión”?
Sea el caso, creo que este tema se puede analizar desde diferentes puntos de
vista como el económico, social, político y por supuesto energético.
La Reforma Energética contiene, como puntos principales la
inclusión de particulares en el “negocio” energético, la apertura a la sociedad
y mayor transparencia de los organismos energéticos. Tal vez sea dramático
decir que como se va a permitir que empresas privadas trabajen y lucren con los
recursos que a todos, como mexicanos, nos pertenecen, pero… ¿Los mexicanos
saben lo que tienen y lo aprovechan de la mejor forma? ¿Este tipo de
pensamiento limita el potencial económico y energético del país? Ceo que estas
preguntas tendrían que reflexionarse antes de siquiera atreverse a argumentar
en contra o en favor de la reforma.
Desde un punto de vista personal y no partidista ni patriótico,
apoyo a la reforma ya que es la oportunidad de potencializar este sector estratégico
y darle al país un empuje necesario en
su crecimiento. Creo que hoy día, un país en desarrollo no puede negarse a la
inversión privada, y en dado caso a la inversión extranjera. Si bien ciertos
beneficios se irían a las arcas “equivocadas”, serían las arcas de personas con
la visión y recursos para invertir en este sector y directa o indirectamente
ayudarían al desarrollo de México, ya sea atravesó de infraestructura,
competitividad o empleos. Estaría yo no de acuerdo con la reforma si
actualmente, México contara con la tecnología necesaria y aptitudes para sacar
el mayor provecho de los recursos no renovables pero lamentablemente no es así,
y creo que más allá de avanzar o ir en dirección opuesta al desarrollo, México
está atascado en un punto en donde el nacionalismo y sentido de pertenencia patriótico
nos hunde cada vez más.
En cuanto al tema de aumentar la transparencia en las instituciones,
desde un punto de vista idealista creo que es admirable tener el valor de proponer
esto ya que es tener mayor apertura a la sociedad y exponer sus forma de
operar, sometiéndola siempre al juicio público, pero también creo que ante un
pensamiento retrograda y realista, es darle una “contraoferta” al pueblo,
intentando compensar el “arrebato” energético con una mayor transparencia de
las instituciones.
Algo que me parece MUY lamentable, son los argumentos que
ambas partes (gobierno y sociedad) dicen del estilo de “ideología 100%
Cardenista”, “El petróleo es y no dejara de ser del pueblo” ya que aunque sean
en favor o en contra de la reforma, son argumentos sostenidos en la historia,
que si bien es una disciplina que admiro mucho, no da ese empuje necesario a la
mejora y al contrario, aumenta el estancamiento de un país. Son argumentos que
en la teatralidad dan un muy buen aspecto e imagen pero creo que aplicado a una
vida útil y en búsqueda del bienestar no aportan nada bueno.
En cuanto a una mercadotecnia política, creo que acciones
como esta, por parte de las figuras públicas, aumentan su popularidad y se
hacen aún más conocidos, creo que por la partición política que está
atravesando el país es imposible tener una imagen positiva en toda la audiencia
pero con una tema tan polémico como este, los seguidores continuaran su apoyo,
los que estén en contra no cambiaran posición pero esa parte indecisa de la
sociedad pueda convertirse en seguidor si está propiamente informada. Esto sin
mencionar a los sectores industriales que pueden favorecer y convertirse en
seguidores de la figura pública en cuestión o bien la percepción internacional
que puede generar para con los demás gobiernos del mundo ya que de cierta forma
se está abriendo a la inversión energética en uno de los sectores más
importantes a nivel mundial en la actualidad.
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